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El viejo sueño de editar libros finalmente se materializó para los que hacemos la Revista Un Caño desde hace ya 13 años. Gracias a un acuerdo firmado con el Grupo Planeta, se lanza al mercado el primer título de una serie de libros que verá la calle cobijada bajo el paraguas de la Colección Un Caño.

Podés comprar “22 Locos”, el primer libro de la colección Un Caño, en el sitio de Editorial Planeta.

22 locos es la primera escala. Carlos Irusta ya trabaja en la biografía de Carlos Monzón, Alejandro Prosdocimi en un detallado análisis del partido entre Gastón Gaudio y Guillermo Coria en aquella recordada final de Roland Garros 2004, Pedro Saborido elabora una cuidadosa selección de cuentos lisérgicos y Damián Didonato y Mariano Mancuso plantan el árbol genealógico del fútbol argentino desde Watson Hutton hasta ¿Sampaoli?

Hay otros proyectos que están en capeta para nutrir la Colección Un Caño. Los que muy pronto verán la luz para que los lectores que no siguen desde junio de 2005 puedan disfrutar de buenas historias.

22 LOCOS, LA PRIMERA AVENTURA
portada pagina
Cuando a alguien coloquialmente se le dice loco no se alude, por lo general, a un cuadro clínico de cura improbable. Por el contrario, suele ser una lisonja, el modo de resaltar una diferencia positiva. El mote instala un aura romántica.

¿Quién es un loco socialmente valorado? Aquel que rema contra la corriente materialista mayoritaria, que es desinhibido al punto de la extravagancia. Que vive con reglas de cuño propio, desentendido de la mirada y las imposiciones del mundo. Y que, por si fuera poco, es divertido y ocurrente.

Pues bien, algo de eso hay en la selección hecha por los periodistas que hacemos Un Caño para el libro 22 locos, los futbolistas más fascinantes de la historia. Es un modesto reconocimiento a la inconducta necesaria en el reino del fútbol, devenido escenario de negocios donde la pasión se enarbola como consigna de hierro, aunque se aplica para vender cerveza y tarjetas de crédito. No tanto en el juego, en el que rigen las premisas sobrias.

Pero ojo que los locos de este plantel no son locos ejemplares. Y algunos ni siquiera llegan a locos lindos, aunque lo aparenten. Los hay más simpáticos y dados a la fiesta. Otros son sombríos, egocéntricos, depresivos o llanamente patéticos. Quizás apenas uno (Sócrates) porta un espíritu revolucionario (no sólo revoltoso) y atento al prójimo. Si algo los une es la herida que los ha vuelto frenéticos y fugaces. La piedra en el zapato, la vida insuficiente y el páramo de la fama, todos caminos que conducen al exceso. Quizás no serían una buena compañía.

¿Es esta una galería de deportistas malditos? Tampoco. Mejor hablar de hombres disfuncionales, imprevisibles y con biografías de máxima intensidad. Entre el clímax y la desdicha, sin escalas.

Acaso no encuentren ciertos nombres cantados. Y se topen en cambio con apellidos marginales. Hemos privilegiado la potencia de las historias, no el palmarés de los retratados. Claro que algunos locos ilustres cumplen con creces en uno y otro rubro como George Best y Eric Cantona, abanderados del equipo que aquí sale a jugar.

Verá el lector, a su vez, un mapa futbolero con representantes de diversas latitudes, culturas y épocas. La chifladura es universal y atraviesa los siglos. De todos modos, sabemos que esta selección sigue siendo, como todas, incompleta y arbitraria. Un rasgo que, lejos de cargarnos de culpa, confirma el temperamento de Un Caño. Las decisiones editoriales, si no media censura, las dicta la subjetividad más profunda y las reelabora el oficio periodístico.

Si este equipo internacional registra una mínima coherencia se debe a que los futbolistas escogidos son, además de personalidades disruptivas, grandes talentos, más o menos reconocidos, con la pelota en el pie. Excepción hecha de Brian Clough, un entrenador, y de Nobby Stiles, un picapiedras del equipo inglés que ganó con fraude la Copa del Mundo de 1966. Pero, como suele decirse, las excepciones vigorizan la regla. El principio rector.

Que disfruten la recorrida.

LOS 22 TITULARES

Robin Friday

El más grandioso jugador de fútbol al que nunca viste.


Eric Cantona

Cuando las gaviotas siguen al pesquero.


Giorgio Chinaglia

El eslabón perdido de la mafia.


Heleno de Freitas

La aristocracia sabe hacerse querer.


Saša Curcic

Gran Hermano, la única concentración tolerable.


Nobby Stiles

Un perro sin dientes en busca de huesos tiernos.


Narciso Doval

Nunca jugar lejos de la playa.


Gigi Meroni

Muerte accidental de un futbolista.


Garrincha

Tema obligatorio durante los próximos 400 años.


Lars Elstrup

La angustia del goleador encerrado en un círculo azul.


Mágico González

“Yo no pienso, yo tengo música en la cabeza”.


Sócrates

El equipo de los sueños revolucionarios.


George Best

Pelé good. Maradona better. George Best.


Ezio Vendrame

La pelota como alternativa al homicidio.


José Andrade

Negro, uruguayo y otro mito de París.


Claudio García

El hombre que perfumó a una lechuza.


Brian Clough

“No creo ser el mejor entrenador, pero sí que estoy en el top 1”.


Fabián O’Neill

Caño doble, igual que el trago.


René Higuita

Un arquero subido a la cornisa.


Thomas Brolin

La albóndiga sueca patea en contra.


garrafa_90x90Garrafa Sánchez

El jugador que elegimos querer.


Juan Carreño

Candonga, contra todos los que se vengan.