Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on TumblrPin on PinterestEmail this to someone

El mito dice:

River le ganaba 2-0 el tercer partido por la final de la Copa Libertadores del 1966 a Peñarol , en Santiago de Chile, y Amadeo Carrizo atajó con el pecho una pelota impulsada por un jugador uruguayo (nunca se dan precisiones). De ahí en más, los jugadores de Peñarol se calentaron y se llevaron por delante a los de River para dar vuelta el partido y ganar la Copa por 4-2. Al final del partido, los hinchas uruguayos tiraron a los jugadores de River una gallina, lo que dio origen al mote que acompaña a River desde aquel año.

 La verdad es que:

river vs peñarol (2)River jugó al primera final de la Copa Libertadores con Peñarol, en el Centenario, y perdió por 2-0 con goles de Abbadie y el peruano Joya. En la revancha,en el Monumental, ganó por 3-2. Anotaron Daniel Onega, Sarnari y Ermindo Onega para River y Rocha y Spencer para Peñarol.

El tercer partido se disputó en el Estadio Nacional de Santiago de Chile. A los 42 minutos del primer tiempo River ya ganaba por 2-0 (28 m. Daniel Onega y 42 m. Jorge Solari) y parecía condenado a llevarse la Copa.

Efectivamente Carrizo paró una pelota con el pecho ante un cabezazo de Joya y, más allá de que el hecho fue reprobado por los uruguayos y por el público chileno, en nada cambió el trámite del partido (19 minutos del ST y 53,33 minutos en el video). Es falso que Peñarol, encendido por la supuesta ofensa, superara a River en todos los sectores del campo. El partido era favorable a River que manejaba las acciones sin grandes complicaciones. Además, se jugaba en un clima de cierta frialdad.

Una mano de Daniel Onega, un centro de Rocha y un gol de Spencer tras esa pelota parada (23 minutos del ST y 59,05 minutos del video), modificó el ánimo, ya que los uruguayos vieron que tenían alguna chance de empatar y a los tropezones se fueron para adelante, como lo hubiera hecho cualquier otro equipo de la humanidad. Y a los 28 minutos (1:04:06) un desvió tras un remate de Abbadie decolocó a Carrizo y selló el 2-2.

Con ese resultado, y por la diferencia de gol favorable en las dos primeras finales (ganó 2-0 y perdió 3-2), Peñarol se quedaba con la Copa si defendía el empate durante el resto del tiempo reglametario y durante el alargue de 30 minutos, por lo que River tomó otra vez el control del juego y tuvo varias ocasiones para desnivelar.

river vs peñarol (5)Ni que hablar de lo que pasó en el alargue, donde el ataque de River fue una constante con los uruguayos casi colgados del travesaño. Hasta que en una réplica aislada, a los 13 minutos del PTS (1:29:10), otra vez Spencer, con un cabezazo, derrotó a Carrizo.

River con ese gol de Spencer quedaba muy lejos de llevarse la Copa (necesitaba dos goles) y todo terminó de desmoronarse con el cabezazo goleador de Rocha a los 4 minutos del STS (1:38:44).

¿La gallina? Ni noticia en el estadio Nacional.

Dejamos como una joya, el video completo del partido con el relato de un jovencísimo Julio Ricardo y los comentarios de Apo (el padre de Alejandro Apo).

¿Por qué nació el mito?:

Por varias razones. Primero por el resultado. Había que buscar una explicación extraordinaria para un partido extraordinario. Nada mejor que tomar a Carrizo y esa jugada como los chivos expiatorios.

Por otra parte, por aquellos años, El Gráfico monopolizaba la opinión en el deporte. Y el enviado espcial, Osvaldo Ardizzone, alimentó el mito con sus explicaciones de la derrota y con un recuadro en donde Antonio Liberti, el presidente y un prócer de River, responsabiliza al entrenador Renato Cesarini y al arquero Carrizo por la derrota con todas las letras.

Ardizzone dice en su crónica que River perdió por tres razones.

1- Cesarini se equivocó con los cambios. Digamos como respuesta a este argumento que el cambio fue uno solo (Lallana por Sainz, a los 44 minutos del primer tiempo), ya que en esa época solo se permitía hacer una variantes y antes de que terminara la primera etapa. Cone se cambio, Solari pasó a ser marcador de punta y Lallana volante por derecha. Si se mira el video del partido se podrá comprobar que ese cambio no tuvo nada que ver con la derrota.

2- Se equivocó Carrizo al parar la pelota con el pecho sobrando a los rivales. Aquí se deben hacer dos análisis. Puede ser cierto que Carrizo se haya equivocado al sobrar a los rivales, pero de ninguna manera esa acción fue la que cambió el sentido del partido o influyó en el resultado. River, después de esa jugada, fue superior y pudo ganarle el partido a Peñarol, que en realidad lo definió de contraataque. Y además, Carrizo tuvo varias tapadas importantes, por loq que también es falso que arrugó.

3- Se equivocaron los once ya que después del afortunado empate de Peñarol, cayeron en la desesperanza. También es falso. River buscó como ganar el partido y no pudo hacerlo porque Peñarol se defendió muy bien.

Entre el peso de la opinión de Aridizzone y de El Gráfico, el recuadro con el presidente Antonio Liberti responsabilizando a Carrizo y a Cesarini, ya estaba todo dado para que las generaciones posteriores repitieran la versión sin preocuparse demasiado por comprobar si era cierta.

Lean con atención el recuadro de El Gráfico con la charla entre Liberti y Cesarini y se van a sorprender por la crudeza:

710

Dice Liberti sobre Carrizo: “Yo quisiera saber cuando nos ganó un partido de responsabilidad en los 20 años que lleva en el club…”  No será mucho decir para un tipo que atajó en River entre 1945 y 1968. Que jugó 565 partido y que ganó 8 títulos locales y 3 internacionales con River. ¿Quién es el que está fuera de registro? ¿Carrizo o Liberti?

Respecto de la gallina, el hecho ocurrió pero en el primer partido del campeonato argentino ante Banfield, al regreso de Santiago de Chile. Allí sí los hinchas del equipo del Sur le arrojaron una gallina (en realidad fue un gallo) a River por su derrota ante Peñarol. Fue en ese momento, justamente, que nació el mote que acompaña hasta la actualidad a River.

gallina_1966_cancha_banfield