Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on TumblrPin on PinterestEmail this to someone

Fue el primer partido de la segunda ronda del Mundial 74, en esa época llamadas semifinales y que consistía en una un grupo de cuatro equipos. El ganador de esa zona iba directamente a la final y el segundo al partido por el 3° y 4° puesto.

Las expectativas argentinas no eran buenas ya que el 26 de mayo de 1974 se habían enfrentado los mismos equipos en el Estadio Olímpico de Ámsterdam con triunfo para Holanda por 4-1.

Les contamos cositas para tener en cuenta.

La presión de Holanda contra el sorprendido y cándido equipo argentino.

El pelo de los jugadores es todo un tema, especialmente el de los holandeses. Y es para destacar, como lo es también pantaloncito ajustado de Carnevali. Tal vez el único argentino que estuvo a la altura.

Pancho Sá, extrañamente, fue el marcador de punta derecho (era central) y el Mencho Balbuena el volante por derecha (siempre jugó como puntero derecho).

Holanda dio una clase de fútbol, con ráfagas de fútbol total, especialmente al comienzo del partido (unos 20 minutos) y sobre el final (de los 30 hasta el final), cuando la intensa lluvia ya molestaba a los jugadores.

Hay una memorable patada de Perfumo a Neeskens, en el primer tiempo.

También se puede apreciar la calidad de Cruyff para enviar los tiros libes desde la izquierda con pierna cambiada con tres dedos. Y por supuesto, la ya conocida anécdota que indica que todo el equipo holandés vestía Adidas mientras que Cruyff sólo tenía dos tiras en su camiseta por no haber arreglado contrato con la empresa de ropa.

En todo el partido, Jongbloed sólo contuvo un remate de Ayala, si es que se lo puede llamar remate. Las otras veces que tomó la pelota fue cuando se la pasaron sus compañeros o por uno que otro pelotazo argentino.

Argentina sólo atinó a defenderse no tanto por decisión sino porque fue lo único que pudo hacer.

Un partido muy atractivo para ver. Para que dejar muy claro de qué se trataba aquel equipo fantástico conocido como la Naranja Mecánica y que lamentablemente no pudo ser campeón.

Holanda: Jongbloed; Suurbier (84m. Israel), Haan, Rijsbergen, Krol; Jansen, Neeskens, Van Hanegem; Cruyff, Rensenbrink, Rep. DT: Rinus Michels.

Argentina: Carnevali; Wolff (46m. Glaría), Perfumo, Heredia, Sá; Balbuena, Telch, Squeo; Houseman (65m. Kempes), Yazalde, Ayala. DT: Vladislao Cap.

Goles: 11m. Cruyff, 25m. Krol, 73m. Rep y 90m. Cruyff.

Árbitro: O. Davidson (Escocia).