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Hace un tiempo viene dando vueltas por Internet una historia preciosa que incluye a Cristiano Ronaldo. Es casi una fábula, un cuentito diseñado para revertir la horrorosa imagen que tiene el portugués y mostrarnos que es una persona de corazón gigante.

La cuestión es más o menos así. Se dice que un día el portugués contó una anécdota extraordinaria acerca de sus orígenes. Transcribimos la que encontramos a mano, la que tiene más difusión:

cr“Tengo que agradecer a mi amigo Albert Frantau por todo mi éxito. Jugamos juntos en un equipo de juveniles. Un día llego a un entrenamiento gente del Sporting de Lisboa, nos dijeron que verían un partido de nosotros y que el jugador que más goles anotara entre Albert y yo, sería quien ficharía por el Sporting”’.

“Ganamos el partido por 3-0. Yo anote el primer gol, Albert hizo el segundo. Pero el tercer gol fue uno que sorprendió a todo el mundo. Mi amigo Albert se marchó por la banda, quedo frente al portero, solo y en lugar de chutar a gol, me la pasó a mí. Yo sólo la tuve que empujar. Él pudo haber marcado fácilmente el gol, pero decidió pasármela”.

“Me aceptaron en la cantera del Sporting. Después del partido, me acerque a él y le pregunté: ‘¿Por qué?’ A lo que él me respondió: ‘Tú eres mejor que yo’”.

Como dijimos: precioso.  Continuamos.

Unos años después un periodista encontró la casa de Albert Frantau. Quiso corroborar la historia. Albert la confirmó y también le dijo que ese fue el día en que acabó su carrera futbolística. Cuando el periodista le preguntó a qué se dedicaba, Frantau lo sorprendió: “Estoy desempleado”.

“¿Pero cómo puedes tener una casa tan grande y bonita y un auto casi nuevo? También se ve que mantienes bien a tu familia”, le preguntó.

Su respuesta superó cualquier expectativa: “Cristiano”.

Como verán, la soberbia de Ronaldo se queda sólo en la cancha. En realidad es un tipo generoso y altruista, preocupado por los suyos, agradecido a pesar de los años. Lejos de las luces, está lleno de cariño y solidaridad.

Lamentablemente, la historia -que fue traducida a varios idiomas en la red- es falsa. De hecho, no había que ser muy pillo para darse cuenta. El apellido Frantau, sin ir más lejos, no parece demasiado portugués. Tampoco el nombre Allbert, para un juvenil que se probaba en el Sporting. Además, ¿qué tipo de reclutador tomaría al jugador que hace un gol por sobre el otro? Si los dos son muy buenos, ¿por qué no sumar a los dos? Y en caso de ver una conducta como la de Frantau, ¿cualquier persona con cierta lógica futbolera no lo hubiera querido inmediatamente en el club propio?

Falso. Falsísimo. Falaz.

Pero eso no quita que sea una gran historia.


Editado: Muchachos, la historia es falsa, pero no por un capricho del autor -que, dicho sea de paso, estaría encantado de que fuera verdadera-. La manera en la Cristiano Ronaldo entró a Sporting no es la que figura en esa fábula. Tiene que ver con una deuda del Clube Desporivo Nacional con Sporting Lisboa. Un dirigente ofreció a Cristiano, cuando tenía 11 años, a cambio de que le perdonen los 25 mil euros que adeudaban. Lo probaron y los directivos del club de Lisboa decidieron comprarlo a cambio de ese dinero, que era más de lo que nunca habían pagado por un juvenil. Aquí pueden chequear esa historia (en inglés) en la página oficial de la UEFA. Un saludo a todos los que insultaron en Facebook.