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Podríamos titular esta nota con letras catástrofe y una frase para la ofensa del hincha: “El día en que Boca descendió con Maradona y Riquelme”. Sería una mezcla de provocación y avance del programa de la década del ochenta “Aunque usted no lo crea”. Pero los hechos, a su manera, ocurrieron en un torneo internacional, que dejó de jugarse evitando la ausencia posterior del club Xeneize.

La noticia es tan cierta como pocas veces recordada.

Boca Juniors team group (Photo by Matthew Ashton/EMPICS via Getty Images)La Supercopa João Havelange fue un torneo internacional en el cual participaban todos los equipos campeones de la Copa Libertadores de América. Se disputó desde el año 1988 hasta 1997. Cruzeiro e Independiente, con dos títulos cada uno, son los más ganadores. El primer campeón fue Racing Club y el último River Plate, que venció en la final a San Pablo, quedándose con la posesión definitiva de la copa (un título que le faltaba pese a que lo tenían los primos y que se festejó bastante en Núñez).

Esta última edición 1997 tenía un aditamento extra: los tres peores clasificados en la primera ronda no serían admitidos en la posterior edición; es decir la Supercopa del año 1998.
El hecho relevante y quizás menos recordado es el “descenso” de Boca Juniors. En realidad también “descendieron” Racing Club (último del Grupo 3 con dos puntos) y Vélez Sarsfield (último del Grupo 2 con cinco puntos).

pBoca compartió el Grupo 1 junto a Colo Colo, Cruzeiro e Independiente y terminó último con cinco puntos, muy lejos del equipo chileno que con once puntos clasificó a la segunda fase. Este hecho significó que se despidiera rápidamente del torneo y también de la siguiente edición.

Su magra cosecha incluyó dos empates: 1-1 con Independiente en La Bombonera (gol del peruano Nolberto Solano) y 2-2 frente a Colo Colo, también de local (Palermo y Arruabarrena empataron después de estar 0-2) y tres derrotas:  1-2 en Chile (el mexicano Luis Hernández), 1-2 en Avellaneda (Latorre) y 1-2 en Belo Horizonte (La Paglia). Solo triunfó frente a Cruzeiro en la Bombonera 1-0  (Bérmudez).

Al analizar la síntesis de los partidos surgen datos que tornan aún más llamativo este  suceso: en el partido en Chile frente a Colo Colo jugó Diego Armando Maradona, que ese día hizo su debut en competencias internacionales por equipos en Sudamérica. Fue el único encuentro de Diego en ese campeonato. De hecho, en los últimos partidos, el conjunto azul y oro jugó con juveniles y suplentes.

Claudio Caniggia of Boca Juniors (second right) sits on the bench with the other Boca Juniors substitutes (Photo by Matthew Ashton/EMPICS via Getty Images)También resulta llamativo la calidad y cantidad de jugadores que integraban aquel plantel dirigido por el Bambino Veira: estaban Caniggia, Arruabarrena, Berti, Toresani, Latorre, Palermo (platinado), Cagna, Oscar Córdoba, Bérmudez, Luis Hernandez, Solano, Fabbri, Traverso, Abbondancieri (todavía con “c”, antes del cambio de apellido), Riquelme, Basualdo, Pineda y, por supuesto, un tal Maradona. También estaban Matellán, Sergio Castillo, La Paglia e Islas. Todo no se puede.

A esta historia, que de por sí resulta increíble, podemos agregarle un dato más: un joven Juan Román Riquelme desperdició un penal sobre el final del último partido, aunque la suerte del equipo en el torneo ya estaba echada.

Entendemos que descender es bajar de categoría, pero también, increíblemente, así se denominó en aquel momento al hecho de no clasificar para la siguiente edición de esta copa.  “Misteriosamente” la Supercopa fue eliminada al año siguiente y ya no se jugó nunca más para darle paso a la creación de la Copa Mercosur (con equipos invitados, entre los que -obviamente- estaba Boquita).

¿Y el “descenso” donde quedó? En esta nota, muchachos. El negocio es el negocio y sin Boquita no se juega.