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Cuando Pelé marcó el que pasó a la historia como su “gol 1000”, el partido entre Santos y Vasco da Gama estuvo detenido casi media hora porque hinchas, periodistas y fotógrafos invadieron el campo de juego para participar del festejo histórico. O Rei, el principal promotor de ese número improbable, tomó el balón como si fuera un trofeo y fue llevado en andas por una multitud, ante la mirada de sus compañeros y sus rivales. Hoy, ningún estudio serio asegura que Pelé haya convertido más de 800 goles, sin embargo aquel penal quedó en la memoria de todos, sin importar demasiado las estadísticas reales. Por eso, Lionel Messi también debería haber celebrado a lo grande después de la volea ante Levante. Porque ese fue su gol 1000.

Pelé cuenta los 757 goles oficiales convertidos en Santos, Cosmos y la Selección de Brasil y más de 500 anotados en partidos amistosos, de exhibición y hasta con equipos inventados, como el del Sindicato de Atletas de San Pablo, el combinado paulista y el representativo del ejército nacional. La cifra es irreal y poco seria. Si Messi contara sus gritos de manera similar, el 7 de enero de 2018 en el Camp Nou habría llegado al milenio casi con la misma edad que Edson.

El crack de Barcelona llegó este domingo a 365 goles en partidos de Liga, por lo que alcanzó el récord de Gerd Müller como máximo anotador de las principales ligas de Europa. Además, suma 57 por Copas nacionales y 105 por competencias internacionales de clubes. Con la camiseta de la Selección Argentina mayor tiene 61, mientras que marcó 14 con la sub 20 y 2 con la sub 23. Hasta ahí, contamos sus goles oficiales: 604 en 755 partidos.

A ese número le sumamos 34 anotaciones en amistosos de Barcelona, 23 en encuentros a beneficio y 339 en divisiones juveniles (234 en Newell’s, 94 en infantiles, cadetes y juveniles de Barcelona y once en Barcelona C y B). La suma da el número redondo que Pelé no se sonrojó al festejar y que Messi ni siquiera tiene la más mínima idea que alcanzó.